Harry Potter y Las Reliquias De La Muerte pt. II estuvo muy buena. Sinceramente me aburrí mucho en el cine con la primera parte, al punto que los últimos 15 minutos me los pasé durmiendo.
Fue una linda salida de chicas. Salimos las tres desde el trabajo y fuimos a buscar mi auto a Lanús.
Cenamos y entramos al cine.
Luego, como todo único poseedor de vehículo en un grupo de amigos, procedí a dejar a cada una en sus casas: una en Wilde y la otra en Escalada. Qué buena amiga soy.
El tema es que soy muy fanática de mi auto... le acabo de poner llantas de aleación pero todavía no le puse las tuercas antirobo, así que no me gusta dejarlo en la calle, por precaución. Lo dejo en un garage a 6 cuadras de casa. Generalmente procuro tomarme un colectivo en la esquina, para evitar tener que caminar esa distancia, ya sabemos cómo es Buenos Aires (remitirse al post anterior). Pero dio la casualidad de que había un señor con cara de pocos amigos merodeando la parada, por lo que elegí empezar a caminar... Detesto caminar esas cuadras.
No había nadie en la calle. Cruzo la calle, y todos los pocos autos que cruzaban me tocaron bocina o me gritaron obscenidades. Sepa usted, lector, que no soy ninguna mujer demasiado agraciada. De hecho, vengo en envase bastante chico aunque con curvas donde -supongo- deben estar.
Hago dos cuadras por la vereda de enfrente y un muchacho entrando una moto a una casa me frena y me dice "No puedo evitar decírtelo... qué linda que sos.". Miré con cara de sorprendida y seguí caminando... para encontrarme con un grupito de 5 o 6 chicos que destrozaban una bolsa de basura en la esquina. Me asusté, y crucé de nuevo.
Pasa una camioneta Mercedes, de las tipo van. Me gritan vaya a saber una, qué cosa.
Lo simpático del caso es que metros más adelante para y baja un muchacho a un kiosco para comprar, según escuché, "3 de jamón y queso y una esprait". Qué suerte la mía. Justo ahí delante. Mami, mi amor y no sé qué más fue lo que llegué a escuchar.
Sigo caminando. De un auto que pasa a toda velocidad escucho un grito que incluía un "Morochaaaa". El señor no me había visto la cara, pero ya le gustaba. ¡Ojalá me pasara siempre!
El camino me lleva, ya, a la esquina de mi casa, ¡finalmente! y vuelvo a cruzar la avenida. El señor del Falcon blanco balbuceó algo. El semáforo se pone en verde cuando llego a la mitad, y escucho una ráfaga de bocinazos. ¡Pero mi suerte cambia! Y aparece una camioneta policial justo de la mano contraria. Me dije "Gracias, fuerza armada policial! Ahora los bocinazos y los gritos, menguarán!". Pero la camioneta pasa bien cerquita mio y despacito, mientras observo cómo el conductor mueve los labios y su compañero hace una especie de gesto que involucraba sus dedos en forma de "V" cerca de su boca.
Espero hayan escuchado cuando dije, bajito, "Así estamos... hasta los policías son unos imbéciles."

2 comentarios:
Lamentablemente, reemplazaría tu "hasta" y pondría un "empezando por". Horrible la enumeración de faltadas de respeto en seguidilla!
Seguro que esta gente le va muy bien en su vida y levantan un montón, ¿no? Digo, porque saben exactamente lo que una dama quiere oir.
Yo a veces realmente me cuestiono si lo hacen solamente para denigrarnos, o para lograr algo.
El otro día, saliendo de mi edificio... "Mameee, te la pongo todaaa". No sé si realmente espera que le diga que si y me arroje al suelo para que pueda consumar el acto.
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