I, don't run around
Trying to be, what's not within me
Look, into my eyes
I am afraid
You're just a wanna-be
En Febrero todavía seguía bastante mal por el tema de mi separación con Pablo, y me pareció que un buen paliativo sería irme de vacaciones. Estando sola, lo más sencillo, rápido y natural, hubiese sido que me fuera al departamento que mi familia tiene en Santa Teresita.
Pero este año, el trabajo me llevó a pasar poco más de una semana en Estados Unidos. Y en una charla casual con una compañera de trabajo, que había ingresado a la compañía tan solo dos meses antes, surgió la idea de irnos a México de vacaciones, juntas.
Sinceramente al principio la idea me deslumbró. Wow... México. Caribe. Inimaginable.
Pero de nuevo aprender las reglas de otro país. Entrar y salir de Estados Unidos es bastante más que un trámite como es entrar y salir de Brasil, por ejemplo. Era más cómodo ir y venir con la gente del trabajo. "Sí, hola. Somos un contingente que venimos a conferencias" era más creíble que "Somos dos sudacas que venimos a pasear".
Además, yo a esta chica apenas la conocía. ¿Cruzar Estados Unidos hasta México en 3 escalas para llegar y pasar una semana en otro país, con alguien que no conocía?.
Pero lo hice. Me tiré a la aventura. Porque desde Buenos Aires es casi imposible pensar en viajar a México. Y estando en Estados Unidos, era todo más accesible. Y quizás no tuviera una segunda oportunidad para conocer la Riviera Maya.
Y resultó en uno de los viajes más lindos de mi vida. Combinamos México con Orlando. Conocí Universal Studios, Island of Adventure, Disney Hollywood Studios y Magic Kingdom.
Me di el gusto de manejar un Volkswagen Bora a 180km/h a través de toda la Riviera Maya. Me empaché de comer tacos en la taquería de Av. Constituyentes en Playa del Carmen. Hice buceo en Isla Mujeres, en Cancún. Hice snorkel en Isla Cozumel, en Quintana Roo. Me tomé unos mates en la Playa Paraíso, de Tulum.
Pero lo más importante de todo es que con esta chica creamos un lazo de amistad y una confianza, envidiables.
Si Santa Teresita me hubiese recibido de nuevo en Febrero... hubiese visto la misma carabela de 39 y Costanera. Hubiese ido a comprar comida a la misma rotisería de 3 y 33. Hubiese ido a caminar hasta las mismas piedras que yacen en 23 y playa hace tantos años. Hubiese pisado la misma arena marrón de siempre. Hubiese recorrido las mismas librerías.
Conozco Santa de punta a punta. Todo lo que conocí, conozco y visito año a año, sigue ahí, inconmovible. Ya no me genera nada... no me inspira. Es mi segunda casa. Me acostumbré. Puedo encontrar un dedal con los ojos cerrados. Y sumémosle el hecho de que las últimas veces que fui, fue en compañía de él. Ya no sé si quiero volver.
En cambio la Riviera Maya me maravilló con sus paisajes multicolores. Con la paz de sus playas. Con lo tibio de su mar. El tan solo hecho de despertarse con el aroma del rocío y caminar dos cuadras para encontrar tremenda belleza, fue perfecto.
Y todo eso me lo llevo tatuado en la retina y grabado a fuego en la cabeza.


Y lo disfruté. Mucho. Y pude disfrutarlo por no optar por lo predecible. Por lo seguro; la salida fácil, la comodidad. La seguridad de lo conocido y el evitar la incertidumbre de lo nuevo.
Y gané.
Scared to be honest, be yourself
A cowardly man
I, don't run around
Trying to be, what's not within me
Look, into my eyes
I am afraid - You're just a wanna-be
A cowardly man
I, don't run around
Trying to be, what's not within me
Look, into my eyes
I am afraid - You're just a wanna-be
Dream of me again, if you like

2 comentarios:
a) A lo espiritual o trascendente:
Apasionante es esa sensación de triunfo personal, al haber[te] arriesgado mucho y sin embargo -por jugarte entera- haber ganado tanto más.
b) A lo mundano o secular:
Les robaste todas las miradas al contingente sub-60 que paseaba ahí cerquita tuyo! Otra que la belleza natural característica del lugar y que los atractivos pelícanos quintanarroenses, jeje. =)
[Ese gentilicio ha sido debidamente chequeado, ojo.]
a) Una vez me escribieron "El que no arriesga no gana (pero tampoco pierde)". La comilla del final está correcta. La frase era así.
El tan solo pensar en arriesgar supone que uno lo piensa como una manera de mejorar, avanzar, crecer. Si finalmente se pierde, al menos no nos quedamos con la intertidumbre de los "Y sí?". Pero es eso, un riesgo. Es exponerse a algo, teniendo en cuenta que el resultado puede ser favorable o no. Si es favorable, ¡Enhorabuena!, sino... lo tomaremos como experiencia. Yo prefiero seguir con mi crecimiento kármico.
b) En toda la Riviera Maya, mi amiga y yo fuimos tratadas como reinas. Pero, como dijo Lafauci, porque la gente es fea! Así no cuenta!
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